Sé que todas (todos también [claro]) estaban esperando la entrada número 101 (seguramente [sarcasmo (¿Lo notaron?)]) o por lo menos la respuesta a la incógnita con que les dejé la entrada anterior (la 100 [por eso ésta es la 101]): ¿Quién es Tereza?
Sí responderé, pero primero quiero informarles de algunas cosas que agregaremos (agregaré yo [quién más]) a este blog. En primer lugar es un honor (ni tanto) para mí, informarles que agregaré una lista de los blogs (¿cómo dicen que se llama? [blogroll]) que leo, acá juntito (aún no) a la izquierda. Además (en segundo lugar) en la parte más baja del blog (allá donde pocos van) pondré algunos banners (proximamente) de blogs que leo (y que me gustan [si no estás ahí (perdón), miéntame la madre]). Y por último, quiero contarles que al terminar todas las publicaciones (como podrán ver al final de la entrada) les escribiré qué rola estaba escuchando al momento de terminar la entrada; algunas (a los hombres les valdrá madres [seguramente]) de ustedes se preguntarán cuál es el fin de hacer esto, y mi respuesta es: NINGUNA, sólo quiero hacerlo (gracias).
Ahora sí (bueno, aún no)… Antes de ir a “lo que te truje Chencha (alguien sabe ¿quién es Chencha [y qué le truje]?)”, tengo una queja con la cual me quejo quejumbrosamente ante ustedes. A propósito del (la entrada) 101, recuerdan aquella película de animalitos blancos con manchas negras (sí, los perritos [dálmatas para ser más exacto]), recuerdan que el nombre de la película es: 101 Dálmatas (Ciento Un Dálmatas), pues mi queja está basada en que no son 101 Dálmatas… ¿o sí? Esperen, creo que sí son… entonces mi queja es en base a que… no todos son hijos de Pongo y de la otra perra. Está bien, olviden esa queja. Como me quedé con ganas de quejarme de algo (que necio soy), me quejaré de que… “La Historia Sin Fin” sí tiene fin, yo vi los créditos; y eso, aquí y en China (bueno, de eso no estoy seguro) pasa al FINal de la película.
Y bueno, ahora sí la respuesta a la pregunta acerca de la identidad de Tereza es… Aguanten (qué dijeron, tan fácil [pues no]), primero les haré un brevísimo resumen de cómo fue que llegó a mi vida (o por lo menos de cómo me enteré de su existencia).
Un día… Pensándolo mejor (sí, ya sé [harto un poco]) sólo les diré que ella me encontró en el mundo cibernético de los blogs (encontró este blog si no me equivoco [pero fue MI PRIMER AMOR ILUSTRADO el que la conquistó (de hecho fue: Prosa en Verso)]), me agregó y nos conocimos. (Que chafa inicio [le pondré un poco más de detalles]).
La primera vez que platicamos (por msn) fue el martes 30 de junio (del 2009 [a las 5:00pm]), justo dos días después de haber ido por primera vez al Vive Latino (si presionan sobre la palabra Vive Latino viajarán [por el universo web] hasta la entrada que habla de…mi primera vez en un Vive Latino). Entre las cosas que nos dijimos en aquella primera conversación estuvieron: nuestros nombres (obviamente [necesarios]), lugares en que vivimos, edades, sobre qué escribimos en nuestros blogs; y justo en ese último punto ella dijo: “Letras y Vino Tinto es sobre sexo” a lo que yo (como casi nunca [siempre lo hacía]) le confesé mi (en aquel momento) estado virginal (muy perdedor [urgido] eso de andarlo contando a la primera).
Pues bien, las siguientes conversaciones fueron acerca de nuestras vidas, de nuestros gustos (en común [la lectura, escritura, música]) y de las cosas que nos agradan (y compartimos). Entre plática y plática nos fuimos enterando de que compartimos algunos gustos (como ya lo pensé [sí, sí pienso] en paréntesis anteriores) y hábitos. Es una misionera adicta a la lectura (adicta de verdad [feroz]), esas dos cualidades son las que llamaron más mi atención al inicio (después también), el hecho de que ame la lectura (como [más que] yo), de que escriba (como [más que] yo), de que sea misionera (como [más que (bueno, más tiempo que yo)] yo) y pueda hablar acerca de cualquier tema misionero, recibir/dar (recibir más que dar) consejos y compartir experiencias con ella hizo que me gustara rápidamente (ella tardó un poquito más en sentir atracción por mí [y mi persona]).
Me encariñé rápidamente con ella, es la persona que le pedí a los Reyes Vagos: (porque soy un vago [chiste local (amigo esa es para ti), lo siento]), viciosa de la lectura, bastante buena escribiendo, ama misionar, es bien alburera, le gusta usar (hippie) faldas, buen cuerpo (eso es un plus), se burlaba de mí cuando le contaba que me daba miedito hablar con alguna niña (sí, niña [mi pasado pedófilo sale a la luz]), me pedía que fuera a Toluca, compartimos gusto por el realismo mágico, le gusta el punk (y no le hace el feo al ska) y le encantan Los Bitles (Beatles [nacos]), cuando habla agrega comentarios (así como yo [sí, como estos (pero cuando habla [yo lo hago cuando hablo y cuando escribo (¿ven?)])]) y aporta datos culturales o información adicional a lo que está contando (o simplemente se desvía del tema [y luego regresa (a veces)]) así que, cómo no hacerlo (encariñarme con ella). Antes de que transcurriera un mes (cuatro días antes [aproximadamente]) de conversar (vía Messenger [o como dice mi papá Masinyer]) le dije “te quiero” y ella correspondió la querencia. Con el tiempo ese “te quiero” (que en un principio fue un poco como “te quiero amigo” [yo así sentía su “te quiero”]) se fue convirtiendo en un “Te Quiero” (que luego ya era como “Te Quiero Armando” [ella así decía su “Te Quiero”]) (¿Complicado?), si les ha pasado no es tan difícil de entender.
Justo un día después de cumplido el mes de conocernos (cibernéticamente) me fui de misiones casi 10 días a la Sierra Norte (si alguien está interesada [o interesado] sólo pregunte o apachúrrele aquí: TENGO INTERÉS), y durante mi estancia allá, conocí mejor a una chava del grupo que me gustaba, algo pasó allá (no físicamente), hicimos clic (no físicamente) o algo así. Regresé a Puebla (a mi computadora) y luego luego a platicar con Tereza, intenté contarle (y lo hice) de Alejandra (así se llama la chava), pero en ese momento no le di tanta importancia porque pensé que Ale no tendría ningún interés en mí (error). Sí lo tuvo y me vi entre la espada y la pared, en aquel momento lo veía así: “Le gusto a Alejandra y ella me gusta, estoy seguro de que me quiere más de lo que yo a ella; en cambio Tere me quiere y yo a ella”. Sólo había algo que me hacía decir: “Ale será la buena”; y eso era que Tereza vive en Toluca. Y lo pensé, lo dudé durante un tiempo (un par de días quizá [con sus respectivas horas]); pero todo cambió cuando a la hora de la comida un mensaje llegó a mi celular: “Me voy a Puebla antes de que terminen las vacaciones”.
No vino antes de que terminasen las vacaciones, pero mi corazón saltó cuando leí eso, y así descubrí quién era la mera mera; seguimos platicando por msn, ella me llamó un par de veces (amo su voz) a la casa (y al cel [pero soy joto y no contestaba el cel]): “te quiero” me decía al oído, muy suavemente con una voz que no podía ser de otra persona más que de ella. Un 10 de Septiembre (qué tal, todo está documentado) fue el día en que por fin le dije que la amaba, lo había decidido tiempo atrás, pero fue hasta ese día que no resistí más, la distancia me desesperaba minuto a minuto; ella dijo que también lo había decidido; y así continuó el resto del mes, hasta que el día 3 de Octubre Tereza vino a Puebla.
Cuando fui por ella, no resistí la emoción, vibraba, sonreía, moría de ansias; me acerqué a ella y la besé (no sé de dónde salió ese beso [según yo, soy re joto (sin ofender a los lectores) y sacón]), después la abracé (o ella a mí), temía que los latidos de mi corazón fuesen tan fuertes y notorios que lastimaran su pecho al abrazarla, después de morir y renacer en abrazos escuché su voz diciendo: “TE AMO”.
No les contaré todo el fin (sé que mueren por saberlo [algunos ya lo saben]), sólo les diré que Puebla, por la que he caminado miles de veces era una ciudad completamente distinta y que me entregué a ella (a Tereza) desde que la vi. Se fue y lloré (mucho, berreé [como nena (¿por qué siempre dicen que las niñas lloran más?) chillona]).
Las ciber pláticas y algunas llamadas telefónicas continuaron. Era mi turno de ir a Toluca. Cuatro semanas después (31 de Octubre) fui. No les contaré todo el fin de semana (casi nadie lo sabe), sólo les diré que Toluca no es tan fría a su lado, que la lluvia es híper romántica y que Amanda (su hija [¿no la había mencionado?]) es la neta (la neta: adjetivo calificativo. [Sinónimo: Lo mejor de lo mejor]).
El próximo 3 de Diciembre nos volveremos a ver (si sacan sus calendarios lunares [¿no tienen?] podrán notar que cada que nos vemos la Luna es enorme).
Una vez contada (una síntesis [muy corta] de) la historia de cómo nos conocimos, les diré quién es Tereza.
Tereza me gusta.
Tereza me alegra.
Tereza es plenitud.
Tereza me ilusiona.
Tereza me encanta.
Tereza es mi futuro.
Tereza me apasiona.
Tereza me emociona.
Tereza es la mujer a la que amo.
Tereza es la mujer a la que adoro.
Tereza es la mujer a la que deseo.
Tereza es quien me complementa.
Tereza es la mujer con la que sueño.
Tereza es la mujer que me hace feliz.
Tereza es la mujer que vive en mi futuro.
Tereza es la mujer que vive en mi corazón.
Tereza es la mujer que veo cuando cierro los ojos.
Tereza ES.
-----------Escucho------------
Los Korucos-El Cocodrilo
(Yo soy-¿Quién?-El ruletero
-Que sí, señor, el ruletero)
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